
Tu tienes algo y nose que. Aunno lo descifro. Pero
alteras mis sentidos
Dame una razón, una razón para volverme loca.
Dame una razón, una razón para besar tu boca.
Dame una razón, una razón para no abandonarte.
Dame una razón, una razón para poder amarte.
Una razón para quererte siempre,
una razón para estar a tu lado,
una razón que no se acabe nunca,
la razón que aún no me has dado.
No pongo límites al tiempo,
no pido besos encendidos,
no digo que me estés queriendo
hasta el último de tus latidos,
no quiero que me pintes sueños,
no exijo que me jures nada,
no digo que me pongas alas
que me acerquen hasta el cielo.
Y como duele pensar, que todo lo que construimos no es más que una simple y maldita historia.
Historia. Tan añeja como el whiskey del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo.
Historia. Como Colón y sus tres carabelas, como cualquier historia de escuela, lo nuestro es ayer. Cómo poder comprender, cómo llegar a saber porque algo tan bello no fue mas que una maldita historia